Estas modificaciones, que afectan al calendario internacional masculino y femenino, “surgen de un proceso de consulta exhaustivo con las confederaciones y los grupos de interés del fútbol, y se materializaron en propuestas concretas del grupo de trabajo de la FIFA y las confederaciones sobre la COVID-19, el cual siguió el principio acordado previamente de aplicar un enfoque personalizado y flexible a las confederaciones, que refleje las diversas situaciones provocadas por la pandemia en todo el mundo”, puntualizó la FIFA.