Fue una semana medio complicada para él emocionalmente. Mucha presión, eso generó un bajón anímico. Le afectó la alimentación. Lo vimos de una coloración diferente y con una actitud diferente, decidimos estudiarlo para ponerlo un poco mejor", dijo Luque en rueda de prensa desde la puerta de la clínica.
La idea es dejarlo (internado) hasta optimizarlo. Diego, si quiere, se para y se va. No es un cuadro grave ni venimos de urgencia", remarcó.
Para Luque, Maradona "puede estar diez mil veces mejor" y la decisión de que se interne fue consensuada.
"Traerlo acá lo ayuda a mejorar. Yo le dije: 'Ché, Diego, tenés el bolso, vamos a una clínica para mejorar un poco y estar mejor' y después de negarse un poco me dijo: "Bueno, vamos".
Luque remarcó que Maradona "es un paciente de edad con muchas presiones en su vida".
"Es muy difícil ser Maradona. Yo creo que Diego es alguien que toma sus decisiones constantemente. Él no está acá porque lo traje yo. Está acá porque quiso venir", remarcó.
Luque negó que el exfutbolista tuviera un contagio de coronavirus.
Maradona, que el viernes cumplió 60 años, estuvo ese día en la cancha de Gimnasia y Esgrima La Plata, lució introspectivo y sus movimientos resultaron lentos, y se retiró del estadio apenas comenzó el partido.
El segundo entrenador, Sebastián Méndez, se hizo cargo del equipo que venció a Patronato por 3-0.