Los paraguayos están obligados a ganar para abrir la ventana hacía los octavos y al mismo esperar que Defensa y Justicia no se imponga a los brasileños, que juegan en casa.
No obstante, y de perder los argentinos, al Olimpia que dirige Daniel Garnero le es suficiente con un empate para avanzar en la máxima competición sudamericana.
Con una derrota ante Delfín, Olimpia se eliminaría del torneo.
Toda un ruleta que parte de la actual tabla del Grupo G: Santos, con 13 puntos, seguido de Defensa y Justicia (6), Olimpia (5) y Delfín (4).
Paraguayos y ecuatorianos se verán las caras en la cancha olimpista unos siete meses después de su primer enfrentamiento en esta fase de la Libertadores, antes del parón por el coronavirus.
Era también otro Olimpia, con aspiraciones a lograr su quinto título consecutivo en la liga paraguaya, que dejó escapar, y con la ilusión por llegar lo más alto a una Libertadores en las que lleva años sin brillar.
Los de Garnero vienen de empatar en su casa este fin de semana ante Nacional (1-1) en la primera jornada del Clausura, un debut que no ha dejado un buen sabor de boca entre los aficionados, ya decepcionados por el mediocre transitar del Decano en el recién terminado Apertura.
Para el choque del martes se espera una alineación agresiva por parte de Garnero, que en ataque tiene como bazas al veterano Roque Santa Cruz y a Néstor Camacho.